poema

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De pletóricas respuestas

Publicado mayo 19, 2015 por ophiel72

He hallado tu mano
Dispuesta sobre carteras
De aterciopelada crin
temblorosa y rosada.

 

Más no has hablado
El falso billete de la sonrisa
Que un monte de piedad
Tasara en mortecina mañana

 

Equilibrada báscula
De sensaciones de un ébano
Carcomido por la termita
Del todo vale y no tengo nada.

 

Encontrar mañanas
En las verdes taquillas
De la primavera que
No aguarda a los embaucadores.

 

Adiós amiga trilera
Te llevas los euros
Contados con el agujero
De un bolsillo que has horadado.

 

Tenías el horizonte
Y te llevas la oscura sombra
Que producen los desagües
En la olvidada corriente de la memoria.

 

Y si un día llamarás
A la puerta que una vez
Te dio cobijo y oído
Verás un cartel que reza.

 

Se traspasa amistad

 

@ophiel   Rubén García Codosero

mirada

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La ventana

Publicado febrero 3, 2015 por laquehasliado

Se me ha dormido el alma

envuelta en pijamas

de sueños algodonados

y texturas inciertas.

 

Tras la ventana

uno se guarece del frío

que causan los aplausos

escarchados por el tiempo.

 

Alguien toca el piano

en alguna habitación contigua

donde no quedan ya cátedras

ni nobles títulos extintos.

 

El reflejo de un sol lejano

acaricia mi piel tras los gruesos cristales,

por donde no franquea el frío

ni el sonido de mi nombre en su garganta.

 

Dulce tañir de la cuchara en la taza,

de infusiones de hierbas

y promesas de ser mejores

sin azúcar añadido.

 

No quiero escapar al monte del olvido

ni pretendo sellar el pasaporte

de pretextos que han caducado

en el país donde vivo el presente.

 

Simplemente espero

que mi vida amaine

que el sucio reflejo del tifón

sea solo un reflejo.

 

Incandescentes ascuas de mi impaciencia,

consumiros como lo hace la tarde,

sin prisa ni reproches,

el tiempo siempre arde.

 

Y no hay bomberos

ni mangas de riego

capaces de sofocar

la llama que nos da la vida.

 

Dulce tarde de invierno

tras las ventanas

en las que vigilo

tu pronta llegada y mi abrazo.

TardesenlaVentana

(Ophiel)


La Ventana –
(c) –
Rubén García Codosero

 

 

Pintor

Publicado octubre 27, 2014 por laquehasliado

Crear el mundo

siempre imaginando cuadros,

atrapando sensaciones

en lo que habla el óleo.

 

Tirar los marcos marchitos

para que la obra no tenga límites,

sopesar los trazos

que adornan tus mejillas.

 

Ser pintor de tus miradas

reflejar en lienzo tu aliento

o bosquejar con carboncillo

ese abrazo que a veces no espero.

 

Y publicar en galerías

llenas de sábanas blancas

en las que azul suavizante de tu nombre

hace que se meza el deseo.

 

Tintura de amor

lacrada en la mar de tus cabellos

cuando la almohada duerme

y despiertan tus besos

.

Viejo truhan que rompe mis lapiceros

para que no retrate en láminas

el ligero gramaje

de nuestras caricias.

 

By Ophiel

Marie


Pintores –
(c) –
Rubén García Codosero

Cantábrico

Publicado agosto 31, 2014 por laquehasliado

He visto las lágrimas del hombre

languidecer en la orilla seca

de un mar que no tiene nada,

pero sus olas lo pretenden todo.

 

He visto a los olvidados paseantes

arrojar con sus pies

espuma de indiferencia

sobre la fina arena quebradiza.

 

Me he fijado en las agotadas banderas,

que suplican al viento

una sola tarde de este frío verano

para ondear para sus adentros.

 

No he envidiado al que observa la mar

desde la segura barandilla de un acero

templado por otros

asegurado por quebrados remaches de hilo.

 

He sonreído al cielo encapotado

que juega a ser más grande

que ese mar que solo ansía

recuperar su voz de una caracola perdida.

 

Rubén García Codosero (Ophiel)

Cantábrico

Esta mañana

Publicado abril 27, 2014 por laquehasliado
Esta mañana de marzo
a mi campo le han peinado
con delicados lacitos blancos
que han germinado.

El juicioso ruiseñor le ha cantado
dulcecitos trinos del alba!
y mi campo agradecido 
le ha ofrecido cuando quisiera.

El peine de hierro del aradado
es acariciado por los rayos del albor,
el campo le está agradecido
por darle su esplendor.

La primavera ya se siente;
el saltamontes se despereza,
cuanta compañía le debe el campo
en las desiertas tardes de verano.

Una familia de cigüeñas 
sonríe al ver la húmeda tierra,
van por buen camino
No baten...planean

Lejos de la carretera,
y del ruido que nos ciega
renace la vida 
de un campo que ya no recordamos.

Muchos hombres que van y vienen
A penas ya se detienen
a sonreír al campo
que les hizo hombres...que les dio firmeza.

Dulce vida de un campo
que nos recuerda
que nuestro segundo,
es una flor de primavera.

@by Rubén García Codosero (Ophiel)

primavera